Chapas Traslúcidas
Se colocan intercaladas entre las chapas de acero para que entre luz natural sin abrir el techo ni poner una claraboya. Hay dos materiales: policarbonato, más transparente y más resistente al impacto, y fibra de vidrio, que deja pasar una luz más difusa y pareja. Los dos vienen en perfil acanalado y trapezoidal, en largos de 2,44, 3,05, 3,66 y 4,57 metros. Lo importante es que el perfil de la traslúcida sea el mismo que el de la chapa de acero del techo, porque tienen que solaparse entre sí.
10 productosEl perfil tiene que coincidir
Una traslúcida acanalada no encastra con una chapa trapezoidal, ni al revés: la onda tiene que ser la misma para que el solape cierre. Si el techo es trapezoidal, la traslúcida va trapezoidal; si es acanalado, acanalada. Es el error más común cuando la traslúcida se compra después del techo y en otro momento.
Cuántas y dónde
No hace falta reemplazar una fila entera. Con una o dos chapas traslúcidas repartidas en el faldón suele alcanzar para trabajar de día sin encender luz en un galpón o un depósito. Conviene distribuirlas en lugar de juntarlas, y evitar ponerlas justo encima de un puesto de trabajo fijo, porque en verano lo que entra además de luz es calor.
Policarbonato o fibra de vidrio
El policarbonato es más flexible y aguanta mejor el impacto, incluido el granizo. La fibra de vidrio es más rígida y da una luz más difusa, que reparte mejor la iluminación en lugar de concentrarla en una franja. Los dos se colocan igual que una chapa de acero, con el mismo solape y con tornillos con arandela de sello sobre la cresta de la onda.
