Rodillos
Lo que decide la elección es la rugosidad de la superficie: hay repuestos para pared lisa, poco rugosa, rugosa, muy rugosa y extra rugosa, y usar el equivocado se paga en manos de más o en pintura que no llega al fondo del poro. El corderito de lana natural o merino es el clásico para látex; el de poliéster y la esponja sirven para esmaltes y superficies lisas; el de lana epoxi va con resinas. Los anchos van de 5 cm, para lugares angostos, hasta 12 pulgadas para paredes grandes. Casi todos tienen repuesto suelto, así que el mango se compra una sola vez.
Página 1 de 2Cómo se carga
Mojar el rodillo en la bandeja y escurrirlo en la rampa hasta que quede cargado pero sin chorrear. El rodillo empapado salpica, marca gotas y deja la pared con más pintura arriba que abajo.
Cómo se pasa
Empezar por una franja de arriba hacia abajo y después cruzar sin cargar más, para repartir. Siempre terminar la pasada hacia el mismo lado, así la textura queda pareja y no se ven los cambios de dirección contra la luz.
Los texturados
Los rodillos con dibujo estampan un motivo sobre el color de base ya seco. Necesitan un rodillo aplicador y una mano firme y continua: si se levanta a mitad de la pared, el dibujo se corta.
Para paredes altas
En vez de escalera, un cabo extensible enroscado en el mango llega a cielorrasos y muros altos y evita la mayor parte de las subidas.
