Vajilla
Vajilla por pieza suelta, que es como conviene comprarla cuando lo que hace falta es reponer lo que se rompió. Hay platos hondos de 20 a 23 cm, llanos de 24 a 27 cm y de postre de 18 y 19 cm, vasos de vidrio de 270 a 360 ml, algunos apilables, y bols de 12 cm. Buena parte es vidrio templado opal, en blanco y en colores lisos, que es la vajilla que se usa en casa de todos los días porque resiste el golpe y no se descascara en el borde. También hay juegos de vajilla de 19, 20 y 30 piezas, en cerámica y en vidrio opal.
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Qué plato es cuál
El plato llano de 24 a 27 cm es el del plato principal. El plato hondo de 20 a 23 cm es el de sopa, pasta con salsa y guiso. El de postre de 18 a 19 cm hace doble función: postre y entrada, y es el que se usa para servirle a los chicos. Si vas a comprar de a poco, empezá por llanos y hondos, que son los que más se rompen.
Vidrio templado, porcelana o cerámica
El vidrio templado opal es el más duro de los tres frente al golpe y es el que menos se astilla en el borde, que es por donde siempre empieza a arruinarse un plato. La porcelana es más fina y liviana, con mejor caída en la mesa. La cerámica esmaltada es la más gruesa y la que mejor guarda el calor del plato. Los tres se rayan si los apilás sin nada en el medio: un paño o una servilleta de papel entre plato y plato evita el círculo gris que dejan las bases.
Vasos
Fijate el alto además del volumen: un vaso de 340 ml bajo y ancho y uno de 340 ml alto se toman distinto y no ocupan lo mismo en la mesa ni en la alacena. Los apilables son los que salvan espacio cuando la cocina es chica.
Reponer de a una
La ventaja de comprar por pieza es que no tenés que cambiar el juego entero por dos platos rotos. Si en cambio estás armando la mesa de cero, mirá también los juegos completos y los Cubiertos.
